La estupidez de la ley

Cuando el primer teniente de alcalde del tripartito de izquierda de Sant Antoni, Pablo Valdés, obligó mediante una ZPAE a cerrar todos los bares y discotecas del “West End” antes de las 3 de la madrugada, estoy seguro de que su intención era buena.

Después de todo, un electorado ferviente y apasionado (y principalmente joven) lo colocó en su actual posición política cansado del ruido constante y los problemas asociados en un área ya famosa por … el ruido y sus problemas asociados.

El Sr. Valdés parece ser un idealista que busca soluciones rápidas a problemas enquistados desde hace muchos años y cuya solución requiere del largo plazo. Por ejemplo: ¿Cambiamos el modelo de turismo de San Antonio? Es fácil, simplemente cerremos todas las empresas que no encajan con el ‘plan’ …. Pero no tan fácil cambiar de un dia para otro cuando no se tiene la infraestructura adecuada para mejorar la calidad de la oferta destinada al nuevo cliente que se quiere atraer. Cerrar y prohibir sin tener nada en la reserva sería un suicidio comercial. Sin nada para reemplazar lo actual no tiene ningún sentido.

¿Demasiado ruido en el West End? ¡Eso es fácil otra vez! Cerremos todos los bares 2 horas antes y el ruido simplemente desaparecerá, ya que todos se irán a la cama rápido y de forma ordenada. Una solución relativamente simple para un problema importante que ha evolucionado durante más de 50 años. Como hemos visto durante todo el verano y especialmente esta ultima semana, esta decisión ha fracasado derivando en circunstancias dramáticas y trágicas.

En lugar de resolver el problema del ruido para un centenar de residentes, la decisión de cerrar los bares y discotecas antes ha tenido 2 importantes consecuencias para la comunidad local. En primer lugar, obligó a miles de personas a salir a la calle al mismo tiempo, por lo que en lugar del filtro natural de años anteriores donde la gente empezaría a abandonaba paulatinamente los bares a medida que se cansaba de la fiesta y la ciudad se iba poco a poco apaciguando, hoy la multitud animada sale toda ella a la calle exactamente a la misma hora lo que conlleva que los niveles de ruido ahora se salen de la escala sonométrica, exactamente lo contrario de lo que la nueva ley pretendía.

En segundo lugar y más en serio, este cierre adelantado ha empujado a la multitud expulsada de los locales a encontrar nuevas formas de continuar la diversión. En lugar de permanecer en una zona controlada, lo que inevitablemente sucede es que se dirigen a espacios públicos como las fuentes, la playa, el puerto o de regreso a su hotel. Como Hemos visto, las 3 de la mañana es demasiado pronto para terminar la diversión en una isla que realmente no cobra vida hasta la medianoche.

Y aquí viene la gran advertencia que no parece haber sido pensada adecuadamente: empujar a varios miles de personas a las calles oscuras de Sant Antoni en las primeras horas de la madrugada tiene consecuencias, especialmente cuando esas calles no son el lugar más seguro en el mundo. No me malinterpreten, no estamos hablando del Bronx de los 70, pero hay personas sin escrúpulos que buscan aprovechar la situación.

Por supuesto, la multitud de la fiesta siempre podría volver a sus camas o a un club y algunos residentes locales pueden decir que si los turistas se emborrachan y se ponen en peligro, son ellos mismos los que tienen la culpa, pero como hemos visto durante las últimas dos semanas el obligar a las personas a salir de un entorno razonablemente controlado dejando que se las arreglen solos, con poca presencia policial puede tener repercusiones trágicas.

Como hombre honorable, estoy seguro de que el primer teniente de alcalde de Sant Antoni reconocerá que debe haber una mejor solución a la situación actual que es insostenible. Un político sin escrúpulos podria intentar aprovechar la situación y culpar aún más a las empresas legales locales por las molestias que sin duda genera el ocio, pero eso sería como culpar a los jóvenes por tener la audacia de tratar de pasar un buen rato mientras están de vacaciones y nadie es tan estúpido … ¿verdad?

Published by

Martin Makepeace

Englishman living and working in Ibiza since 1991. Entrepreneur with a passion for villas, boats, sunsets and San Antonio. Owner of Ibiza Property Shop and Ibiza Speedboats.

One thought on “La estupidez de la ley”

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s